El pasado 2 de julio fue el cumpleaños de mi madre, el 15 el de mi amiga Ana y el 16 el de una servidora, así que he tenido dos ocasiones especiales para hacer dulces.
Como mi madre es una devoradora de libros se me ocurrió hacerle una tarta con esta forma, aunque al final acabó siendo más un cuaderno-agenda, pues se me ocurrió ponerle un boligráfo encima y eso le dió ese aire de notebook.

